Lombricultura

La técnica del Lombricompostaje es posible de realizar tanto a nivel domiciliario o predial, como también de manera comunal o industrial, cada una con sus diferencias, más o menos complejas. Todos los desechos orgánicos son susceptibles a ser alimento de la lombriz Eisenia spp, estos corresponden en nivel domiciliario o predial a restos de: verduras, frutas, cartones, papeles, restos de té, café, mate, cascaras de huevo, guanos, pajas, césped, entre otros. Y a nivel comunal o industrial, las lombrices son capaces de tratar desechos de: podas, cosechas, hojas, rastrojos, lácteos, mataderos, ganaderos, entre otros.

Todas las formas y tipos de crianza generan el mismo resultado, el Humus, con diferentes características según su procedencia, pero en general mantiene las propiedades principales que caracterizan a este compuesto.

El humus, es más que un fertilizante considerado solo y únicamente para aportar nutrientes al suelo. Es en realidad un completo mejorador de este. Esto debido a sus características físicas, químicas y principalmente biológicas que favorecen: físicamente la aireación, drenaje y retención de agua, nutricionalmente aporta y facilita la absorción de nutrientes y biológicamente contribuye al control natural de microorganismos del suelo que enferman nuestras plantas.

Por sus características físicas, el humus contribuye a mejorar la estructura de los suelos mejorando la aireación, drenaje y retención del agua, lo que contribuye por ejemplo a recuperar suelos erosionados y compactados, también ayuda a mantener humedad en épocas de altas temperaturas.